Quien soy

Sobre mí

Mi historia en el camino de desarrollo personal comienza con la meditación budista y el aikido, ya hace casi unos 20 años. El aikido –como arte marcial no violento- trabajaba el nivel más físico de mi experiencia, la meditación el nivel más profundo, el mental-emocional, y el nivel energético lo traté estudiando tai-chi, kinesiología, reiki, terapia de chakras y masaje energético.

Mientras estudiaba ciencias Físicas en la universidad tuve la gran oportunidad de irme a Inglaterra y vivir ocho años allí, trabajé en un negocio de gran envergadura de subsistencia ética llevado por budistas, y estudiar allí varias disciplinas, obteniendo mi cinturón negro de aikido, y estudiando, entre otras cosas, MBTI, tipos psicológicos de Myers Briggs -una gran herramienta de autoconocimiento-.  En Inglaterra, gracias a que entré en contacto con gente más avanzada en el viaje del desarrollo humano que yo, aprendí mucho con su ejemplo. Allí también hice decenas de retiros relacionados con la meditación y con las condiciones que hay que poner para el desarrollo del potencial humano.

Tengo que decir que mi proceso en Inglaterra no fue nada fácil, sólo cuando tuve la fortuna de entrar en contacto y vivir en una comunidad con gente más madura que yo es cuando empezaron las cosas a ir mejor, aprendí mucho de su apertura, de su alegría interior y deseo genuino de apoyar a los demás. Allí tuve que pulir varios condicionamientos del pasado para sentirme más libre y conectado con los demás, sobre todo a poner condiciones para mantener mi claridad mental y positividad emocional, ante un estilo de vida tan frenético en una cultura ajena.

Hace unos ocho años tomé la decisión de volver a España, había una intuición muy fuerte que decía que tenía que volver. Fue buena decisión pero me encontré con unas condiciones de vida muy diferentes a las que tenía en Inglaterra; críticas de la gente cercana, sin independencia ni un trabajo satisfactorio, sin comprensión de las personas que me rodeaban, etc. Ya no tenía los mismos apoyos, entonces comencé un nuevo proceso para adaptarme, el cual no fue nada fácil. Estudié mediación y luego estudié coaching transpersonal, una herramienta, entre otras, que poco a poco me ayudó a clarificar mi confusión para encontrar mi sitio en la vida. Me ayudó a clarificar a dónde quiero ir, me ayudó a motivarme – y creo que tener la energía para ir donde uno quiere es muy importante- , y a tomar acción para poner las condiciones necesarias para que “la planta crezca”.

Encontrar las condiciones en España que me hicieran florecer en mi proceso de desarrollo humano no ha sido algo obvio ni inmediato, ha sido un proceso gradual, de autoconocerme, de saber qué es lo que más deseo, de saber qué cosas me ayudan y que otras no, tanto a nivel de actitudes internas como de actividades o situaciones externas. Todo ello me ha llevado a crecer interiormente, a ser más ecuánime, a saber cuáles son mis límites, a saber donde mejor poner mi energía, a ser más resiliente, constante, creativo, paciente y comprensivo, y con todo a sentirme más satisfecho incondicionalmente. Y ahora, junto con el coaching y otras herramientas, quiero compartir todo esto que sé que va a beneficiar en la consciencia, apertura y felicidad de las personas.